El candidato a Intendente del Frente de Todos habló tras el retiro de la publicidad opositora que ordenara el Jefe Comunal, y aseguró que “si no interpreta coherentemente la ordenanza, ningún candidato podrá publicitar absolutamente nada”, y señaló que “esta actitud dictatorial lo único que deja en evidencia es su preocupación ante la posibilidad de perder las elecciones, por ser parte de un barco que en todos sus niveles se está yendo a pique”.

La polémica por el retiro de banderines del Frente de Todos por parte del Municipio, encontró la palabra del candidato a Intendente Rubén Romano, quien lamentó lo ocurrido y señaló que “esto no hace otra cosa que ensuciar una campaña que hasta el momento había sido ejemplar”.

Romano destacó en primer lugar el recurso creativo de su equipo de campaña: “Un grupo de
jóvenes está a cargo desde 2017 de este tema, y han traído ideas nuevas y prácticas políticas distintas, con vocación de construir y no de destruir. Ellos encontraron una manera de hacer publicidad, pero también de embellecer. Elegimos no hacer afiches porque ensucian mucho, y además, se han generado episodios violentos por parte de quienes salen a colocarlos, y preferimos mantenernos al margen de eso. Yo en persona le indiqué a quienes realizan la publicidad visual, que se pusieran a disposición del Secretario de Seguridad en caso que algún cartel molestara, u obstruyera alguna cámara. Incluso si algún militante hiciera algo indebido, como dañar la publicidad de otro candidato. Sin embargo, nadie nos avisó nada y simplemente hizo desaparecer los banderines”.

El candidato además cuestionó la interpretación de la ordenanza, y rebatió los argumentos del Municipio al momento de retirar la publicidad: “en ningún lugar de la normativa se refiere a este tipo de material. Habla puntualmente de pasacalles, e incluso prohíbe, por ejemplo, la colocación de carteles en los postes de luz, donde todos la ubican. Si no interpreta coherentemente la ordenanza, ningún candidato podrá publicitar absolutamente nada. Hemos visto pasacalles del oficialismo en columnas de alumbrado, carteles en esquinas que impiden la visual de los conductores. Es una pena que estas sean las prioridades del Intendente, y no otras que los vecinos reclaman”.

Finalmente, Romano aseguró que tras esta determinación existen otros motivos. “Creo que para Abella el problema no son los banderines, sino la posibilidad real de perder las elecciones. Su nerviosismo lo está traicionando, ante la caída de la imagen de Macri y de todos los integrantes de su Gobierno a causa del grave daño que les han hecho a los ciudadanos. Esto ha generado un fuerte rechazo por parte de los argentinos, y claramente el Intendente teme que le pasen factura por ser él un representante local de este Gobierno nefasto. Estoy orgulloso del esfuerzo que hacen quienes me acompañan en este desafío de dar a conocer un proyecto político, que busca lo mejor para los campanenses. Lamento profundamente que Abella pretenda generar violencia, destruir y hacer desaparecer nuestra campaña, a sabiendas que soy su principal contrincante. Esta actitud dictatorial lo único que deja en evidencia es su preocupación ante la posibilidad de perder las elecciones, por ser parte de un barco que en todos sus niveles se está yendo a pique” cerró el líder del Frente de Todos.