Los U$S 10.000 de límite mensual que tendrán los individuos para comprar dólares a partir de este lunes, constituyen un cepo leve si se lo compara con las restricciones cambiarias que definió el gobierno de Cristina Kirchner a fines de octubre de 2015.

En aquel momento, se había prácticamente eliminado cualquier acceso al mercado cambiario formal que no fuera para operaciones de comercio exterior y el monto máximo de compra de dólares para individuos se había estipulado en U$S 2.000 mensuales para atesoramiento, pero también era limitado el número de personas que lograban acceder a divisas al tipo de cambio oficial por ese monto. Nunca se divulgó en aquel momento cuál era la «fórmula» que estipulaba por qué monto cada individuo podía o no acceder al mercado de cambios formal.

El cepo atenuado implica, por otra parte, que las empresas también tendrán fuertes límites para acceder al mercado cambiario. Por lo pronto, se aclaró que no podrán acceder a la compra de dólares para atesoramiento por ningún monto, pero sí para canalizar operaciones de comercio exterior.

Por eso, ya el viernes, el tipo de cambio que surgía de las operaciones de «contado con liquidación» se ubicaba en alrededor de $ 65. El «contado con liqui» fue una maniobra habitual hasta el 2015 y permitía a las empresas hacerse de dólares en el exterior a través de la compra de títulos públicos o acciones en el mercado local y la venta de los mismos en el exterior. Todo indica que ahora el tipo de cambio para estas operaciones será mucho más elevado que el del cierre del viernes.

Antes de la apertura del mercado el lunes el Gobierno optó, por lo tanto, por reestablecer los controles cambiarios. La eliminación del cepo había sido una de las primeras medidas adoptadas por el Gobierno de Mauricio Macri en diciembre de 2015. Sin embargo, la fuerte presión cambiaria posterior a las PASO precipitó las nuevas restricciones, ante el peligro de que las reservas en poder del Banco Central siguieran cayendo en picada.

 

 

FUENTE:Infobae