El encuentro, que duró una hora, se llevó a cabo en el despacho presidencial de la Casa Rosada. El Gobierno prometió colaborar con el presidente electo para hacer un traspaso “lo más ordenado posible”.

Alberto llegó cerca de las 10 de la mañana, acompañado solo por su vocero, Juan Pablo Biondi.

Durante la reunión, con café de por medio, Fernández expresó su preocupación por las reservas y por la economía en general y combinó con Macri que seguirán en contacto telefónico para negociar la transición.

Al parecer, Fernández ya armó su equipo para dialogar con el Gobierno durante las semanas previas a su asunción. Son dirigentes de su confianza que se interiorizarán sobre el estado de cada área y cada ministerio. No necesariamente son futuros ministros, aunque en algunos casos podría suceder. La mayoría de los integrantes de ese grupo de trabajo estuvieron el sábado en la sede de la universidad UMET reunidos con Santiago Cafiero, que coordinó la campaña albertista.

En la Casa Rosada no ocultaron su satisfacción por el cónclave.Fue el mejor diálogo en serio que tuvieron», fue el comentario de un funcionario que tampoco pudo dar detalles.

Tal como era la intención de Alberto, en la cita se acordó «armar un equipo de transición». Hacia el miércoles, el presidente electo le hará llegar a Macri un listado con los nombres de los 30 o 40 dirigentes que eligió para interiorizarse de cada área. El listado lo terminará de pulir en su viaje a Tucumán, a donde viajará este martes para participar de la ceremonia de asunción de Juan Manzur, el gobernador reelecto.